SI YO FUERA JEFE DEL ESTADO...
Ceuta Nube de humo
Prensa:
*El Rey no tiene base legal para ACTUAR.
*TODO
acto del Rey ha de ser autorizado y refrendado por el gobierno.
(Se supone que siempre que tenga
trascendencia y efectos jurídicos, digo yo)
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Lamentablemente el blog “españoles quemados” de hoy casi coincide con la triste realidad de una buena parte de España abrasada por los incendios y una ciudad española, Ceuta, con los ánimos más que calentitos. Los “caballas” se sienten abandonados por el gobierno tras la invasión de su ciudad, el pasado 30 de julio, por unas 70.000 personas procedentes del territorio marroquí. Una “marcha verde tono claro” comparada con la de la ocupación del Sáhara español en 1957.
Pero
vamos a lo que vamos. Los cuatro tertulianos octogenarios siguen de vacaciones
y autorizan al bloguero a escribir sobre lo que se le ocurra. Y a Juanma se le
ha ocurrido opinar sobre el tema de la discutida y discutible necesidad de la
visita del Rey a Ceuta, no autorizada por ahora por el gobierno. Personalmente
entiendo que el Jefe del Estado está obligado a firmar leyes porque tienen trascendencia
jurídica, pero un viaje privado no tiene por qué tenerla. La podrá tener para los
intereses particulares del partido político gobernante, pero no para el interés
de los ciudadanos de Ceuta, que lo están pasando muy mal.
Vaya
por delante que ya repugna a la razón y al sentido común que a un ciudadano
español llamado Felipe de Borbón, luciendo su guayabera, se le impida el derecho fundamental que le otorga la
constitución en su Art.19, “…a moverse
libremente por el territorio nacional”.
El caso es que me ha venido a la cabeza aquel programa de TVE “Si yo fuera presidente”, presentado y dirigido por el periodista Fernando García Tola y emitido entre 1983 y 1985. Y Juanma se toma la libertad y licencia de emularlo y lo titula “Si yo fuera el Jefe del Estado”. Vamos a ello. Si yo fuera el Rey llamaría al presidente del gobierno a mi despacho…
A
ver, Pedro, si dispones de un mínimo nivel de comprensión lectora, que supone
adjudicar a las palabras su sentido propio, lo que todo el mundo entiende al
leerlas o escucharlas, no acudas a sucedáneos. Como Jefe del Estado, la
Constitución dice que soy un símbolo, pero los símbolos no tienen
capacidad de obrar; también me adjudica la competencia y facultad de actuar de moderador,
pero esta función se limitaría a templar o dirigir un encuentro entre personas o instituciones.
Pero atiende, Pedro, yo no tengo la culpa de que los padres de la Constitución
incluyeran en en su Artículo 56 mi facultad para ARBITRAR en el funcionamiento
regular de las instituciones. Y hasta el más lerdo en semántica sabe que un
árbitro, en cualquier evento, deportivo, laboral o social es un sujeto activo.
Creo, Pedro, que no eres consciente de que yo represento a una institución, tú
también; y quienes presiden el Congreso, el Tribunal Constitucional El Tribunal
Supremo… ¿Me vas a decir, Pedro, que actualmente las instituciones están funcionando de
forma regular y normal y entre ellas? ¿De verdad, de verdad no ves o no quieres ver que
están encontradas, enfrentadas? (El presidente del
gobierno sólo se encoge de hombros y no responde).
Te aconsejo, Pedro que consultes el diccionario de la RAE y me digas cuál de las acepciones y acciones propias del verbo "arbitrar" podría ejercer para cumplir la facultad que me otorga nuestra Constitución, porque es mi deber cumplirla. Y estoy decidido a ello. Tú, que has sido deportista, sabes que un árbitro puede moverse libremente por el campo de juego y lo mínimo que precisa es un silbato, siquiera para que el público, en este caso los ciudadanos, advierta que se ha cometido una falta; grave o leve, pero falta.
En cuanto a que TODOS los actos del Rey han de ser autorizados por el gobierno, es una broma de mal gusto si incluye ciertas libertades amorosas privadas. ¿Te ha quedado claro lo que te he dicho, Pedro? (El presidente niega con la cabeza). Pues si no estás de acuerdo, y te atreves, ordena mi detención cuando te pite una falta.
Rey y presidente terminan el café y el encuentro. No hubo
estrechamiento de manos al despedirse.
Hasta otro día.
Juanma
Un verano más, Juanma ha pasado unos días en Lo Pagán (Murcia), en el hotel Neptuno, junto al Mar Menor. Cruzas la calle y ya estás en la playa del mar de aguas tranquilas y de temperatura deliciosa. El hotel lo regentan tres hermanos, hijos de la encantadora doña Lupe, que logran un ambiente amable, acogedor y casi familiar, pues muchos clientes, nacionales y extranjeros coincidimos en el mes de agosto. El desayuno, autoservicio, es casero, variado y apetitoso. Mis saludos cordiales al personal que nos atiende, Pepa, Paula y compañía, a doña Lupe y a sus hijos. Volveré mientras el destino me lo permita.

Fachada del hotel Neptuno Vista desde terraza
